Mar adentro, la pelí­cula sobre la muerte de Ramón Sampedro gana el globo de oro a la mejor pelí­cula en lengua no inglesa

Lunes, 17 Enero 2005 | Envía esta noticia Envía esta noticia | Noticia para imprimir Noticia para imprimir

Mar adentro“, pelí­cula basada en la lucha por una muerte digna del marinero gallego Ramón Sampedro ha sido la ganadora del Globo de oro a la mejor pelí­cula en lengua no inglesa. Su director Alejandro Amenabar compartió el premio con todo el reparto de la pelí­cula, pero sobre todo con Bardem, “un genio como actor y un placer como persona”.


Al recoger el galardón dijo -refiriendose a Ramón Sampedro- que: “Él seguro que odiaba este espectáculo porque estas cosas no le iban, pero es mejor para la causa que defendí­a, que era reabrir el debate sobre la eutanasia”. También tuvo palabras de recuerdo para la familia de Sampedro a quienes deseó que puedan vivir este premio como “una compensación por lo que han sufrido”. “Espero que les haya dado paz. Hemos hecho la pelí­cula con un gran respeto para no abrir heridas”.

Ramón Sampedro después de quedarse tetrapléjico a los veinte años llevó a cabo una lucha decidida a favor de la eutanasia, llegando incluso a grabar su muerte dejando además un testamento público como ejemplo de dignidad en la muerte.

En septiembre de 2004 y cuando promocionaba la pelí­cula Amenabar comentó que “Ya habí­a oí­do la historia de Sampedro y habí­a visto lo que todos en televisión, pero me parecí­a interesante e insólito que alguien hablara tan bien y pareciera tan erudito en un ambiente rural”, comentó. Luego se sintió atraí­do por “la serenidad con la que pedí­a lo que pedí­a, que era morir”. Más tarde, se compró el libro, porque le pareció “curioso que lo escribiera” y se encontró con que tení­a “poemas muy buenos, todos sobre lo mismo, la muerte, que era lo que le obsesionaba; además de muchas cartas con descripciones del accidente y cómo le pasó la vida por delante, una vida que ni más ni menos eran los puertos que habí­a recorrido durante 20 años”.

“Todo me pareció muy cinematográfico”, asegura, por eso investigó su ambiente y las relaciones que mantení­a con la familia, amigos y todas esas mujeres que se enamoraron de él durante esos 30 años.