Hoy se ha presentado en el senado argentino el documental “Los niños perdidos del franquismo”

Martes, 31 Agosto 2004 | Envía esta noticia Envía esta noticia | Noticia para imprimir Noticia para imprimir

Los niños perdidos del franquismo.El presidente del Parlamento de Catalunya, Ernest Benach, y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto participaron hoy en el Senado Argentino de la presentación del documental “Los niños perdidos del franquismo”. La obra refleja el destino de miles de niños y niñas que en la guerra civil española sufrieron la apropiación de su identidad tras ser secuestrados por el franquismo, algo similar a lo ocurrido en la Argentina durante la dictadura militar de Videla.


Bencah y los directores del documental, Montse Armengou y Ricard Belis, fueron invitados por la senadora del Frepaso, Diana Conti.
El documental fue proyectado esta tarde en el salón Illia del Senado, con la participación de otros legisladores y representantes de la comunidad catalana residente en Argentina.
La pelí­cula refleja la reconstrucción de la tragedia vivida y desconocida por la mayorí­a de los españoles.
Ello se logra mediante el relato de algunos de los supervivientes que cuando eran niños fueron arrancados de su padres enrolados en las filas republicanas y criados por familias cercanas al poder franquista.
Algunos de ellos pudieron recuperar su identidad cincuenta años después, mientras que se desconoce el destino de miles de ellos.
“Ver esta pelí­cula es muy fuerte. Queda claro que la historia se repite”, señaló Carlotto al finalizar la proyeccción.
Y agregó: “El motivo por el cual lo hicieron es el mismo que en la Argentina: disgregar y destruir a la oposición”.
Armengou, directora de la obra, reconoció que cuando la pelí­cula se proyectó por primera vez en Barcelona “algunos descubieron que en España habí­a ocurrido algo similar a lo que sucedió en la Argentina, con la apropiación de hijos de desaprecidos”.
La diferencia con el caso argentino es que las ví­ctimas del horror en este caso tienen más de 60 años, lo que llevó a decir a Carlotto que “la pelí­cula demuestra que no hay edad para recuperar la memoria”.